lunes, 13 de octubre de 2014

Comercio Internacional



ACRECENTA EL INTERCAMBIO COMERCIAL DE PRODUCTOS NO PETROLEROS DE ECUADOR CON CHINA

Por: Gabriela Vilela Govea, MSc.
Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, ESPOL

A la República Popular China le tomó varios años después de la II Guerra Mundial convertirse en el Gigante Asiático. El primer paso fue en 1978 cuando Deng Xiaoping instauró el programa de reforma económica, destinado a transformar su empobrecida economía planificada en una economía de mercado que mejore las oportunidades de bienestar y consolide el crecimiento económico. El segundo paso fue dado por su unión como miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde el 11 de Diciembre de 2001.

El resultado de estas medidas convirtió a China en una potencia mundial debido a su desarrollo económico e industrialización. Además, ha sido uno de los principales países manufactureros del mundo y ha logrado un significativo nivel de intercambio comercial con América Latina; en donde el Gigante Asiático provee un gran número de productos manufacturados de consumo y una trascendente inversión extranjera en sectores estratégicos y como contrapartida recibe materias primas (productos primarios). Por esta razón, nuestro país logra con China un motor importante para su crecimiento económico.

El desarrollo sostenido de China se evidenció en la publicación “Panorama de la inserción internacional de América Latina y El Caribe 2004, Tendencias 2005” presentada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), donde se indicó que China se colocó en el 2004 como el principal consumidor mundial de cobre, estaño, zinc, platino, acero y mineral de hierro; el segundo, de aluminio, petróleo, plomo y soja; el tercero, de níquel; y el cuarto, de oro.

Ecuador y China empezaron sus relaciones comerciales y económicas mediante la firma de un tratado de comercio en 1975 y algunos años después se abrieron embajadas diplomáticas en los respectivos territorios. En la actualidad las inversiones que ha realizado China en nuestro país, han sido en la industria petrolera y telecomunicaciones con empresas como Huawei Technologies Co. Ltd., Sinopec y ZTE Corporation.

Este intercambio comercial se ha convertido en muy beneficioso para el país,  porque de acuerdo con información emitida por el Banco Central del Ecuador (BCE) en Junio 2014, se observa que durante los últimos tres años las exportaciones realizadas a China han crecido constantemente. Las estadísticas emitidas muestran una variación de 104% y 45% respectivamente entre los períodos 2012-2011 y 2013-2012.


EXPORTACIONES A CHINA


En millones de dólares FOB






AÑOS
TOTAL ($)


2011
 $                 192,30


2012
 $                 391,70


2013
 $                 568,80


2014*
 $                 189,70


* Corresponde a los meses de Enero a Junio


Fuente: Boletín estadístico mensual # 1949, Junio 2014
 Banco Central del Ecuador


Según el Instituto de Promoción de Exportaciones e Inversiones PROECUADOR, en su informe mensual sobre comercio e inversión a Junio de 2014, en el caso de las operaciones comerciales no petroleras con China,  realizando un análisis comparativo durante los primeros cinco meses del año con el mismo período del año anterior, se puede observar variaciones porcentuales incrementales de los principales productos de intercambio como Camarones con 76,42%, Banano con 485,70% y Oro con 230,55% en valor FOB y sus respectivas variaciones en toneladas vendidas. Hay que recalcar que estos valores refieren solo a productos comerciales no petroleros.


VARIACIONES MÁS SIGNIFICATIVAS


PRODUCTOS NO PETROLEROS


EXPORTACIONES A CHINA


Comparativo Enero/Mayo 2014-2013







PRODUCTO
VARIACIÓN PORCENTUAL


VALOR FOB
TONELADAS


Camarones y langostinos congelados
76,42%
19,72%


Bananas frescas tipo Cavendish Valery
485,70%
366,71%


Minerales de oro y sus concentrados
230,55%
226,43%


Fuente: Instituto de Promoción de Exportaciones e Inversiones, Informe mensual Junio 2014


Además, en el cuadro anterior se puede observar, que el producto del Ecuador más demandado en el mercado chino son las bananas frescas, el cual muestra un mayor porcentaje de variación respecto al año anterior, pese a la competencia existente con Filipinas, que tiene mayor ventaja de ingreso, por menor tiempo de transporte y cero arancel.

A pesar de que estas cifras muestran un buen desempeño comercial del país, es necesario mantener o gestionar nuevos tratados y convenios que permitan mejorar las relaciones con socios comerciales existentes e incluso con nuevos países, para obtener el máximo beneficio del comercio internacional, considerando la ubicación estratégica del Ecuador con el resto del mundo.

miércoles, 18 de junio de 2014

Balanza comercial



El Desequilibrio Comercial Vulnera la Economía Ecuatoriana: 5 Años de Balanza Comercial Deficitaria.

Por: Gabriela Vilela Govea, MSc.
Docente Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, ESPOL

Analizando la evolución de las variables macroeconómicas más importantes, se puede notar el desequilibrio constante que ha venido arrastrando la economía ecuatoriana desde el año 2009, en la balanza comercial.

Por definición, la balanza comercial es el resultado de obtener la diferencia entre las exportaciones y las importaciones que se realizan en un país. Importar es realizar compras de bienes para uso del estado o para satisfacer la demanda interna; mientras que, exportar significa vender la producción excedente en el exterior.

Como es lógico suponer, hay un equilibrio cuando su saldo es cero, superávit cuando las compras son menores que las ventas y déficit en el caso contrario. Más allá de los números, su importancia radica en permitir saber cuán productivo y competitivo es un país y conocer la evolución de las salidas de divisas asociadas a sus diferentes actividades económicas.

En términos generales, un aumento en el saldo positivo de la balanza se traduce en el incremento de las ventas al extranjero, lo que puede ser producto de un mayor tamaño de los mercados, de un mejor precio de los productos ya existentes o la venta de nuevos productos. También puede ser por una disminución de las compras, para aumentar la producción y competencia local de los bienes que antes se importaban o por una reducción del consumo de las personas.

El monto de la balanza comercial se determina comparando las compras y ventas según tipos de productos, por lo que, en nuestro país contrastamos las compras y ventas petroleras y no petroleras. La primera mide el saldo neto de las exportaciones e importaciones de petróleo y derivados desde y hacia el país; mientras que, la segunda muestra el saldo de los productos que no son petroleros, lo cual, permite entender mejor el comportamiento del sector productivo sin la distorsión ocasionada por los constantes cambios del precio del petróleo.

En cuanto a su evolución temporal, según el boletín estadístico No. 1942 a Diciembre de 2013 publicado en la página web del Banco Central del Ecuador (BCE), el saldo  negativo de la balanza comercial no petrolera ha sido una constante en los últimos años y, hasta Noviembre, se ubicó en -$8.651,89 lo que representa una variación del 5.23% comparado con el saldo obtenido en el mismo período del 2012 de -$8.221,94.

Igualmente se establece que la balanza petrolera a la misma fecha ha mantenido un saldo favorable de $7.299,96 lo cual muestra una disminución del 5.38% comparado con su período anterior que se ubicó en $7.715,19. Esta variación negativa puede atribuirse a la baja del valor unitario promedio del barril de crudo junto a un aumento en las compras de combustibles y lubricantes.

Aunque la balanza petrolera ha tenido saldos positivos en los últimos años, la balanza comercial total ha sido permanentemente negativa. Según datos del BCE, el último saldo positivo de esta variable fue en el año 2008 por $1.081,02 y de ahí en adelante ha sido deficitaria, tanto que hasta Noviembre del 2013 fue de -$1.351,93.

EVOLUCIÓN BALANZA COMERCIAL
AÑOS
SALDO NETO
PETROLERA
NO PETROLERA
2008
 $       1.081,02
 $     8.362,76
-$           7.281,74
2009
-$          233,85
 $     4.626,33
-$           4.860,18
2010
-$       1.978,73
 $     5.630,40
-$           7.609,13
2011
-$          829,50
 $     7.858,33
-$           8.687,83
2012
-$          440,61
 $     8.350,68
-$           8.791,29
2013*
-$       1.351,93
 $     7.299,96
-$           8.651,89
Fuente: Boletín estadístico mensual 1942, BCE

*Enero a Noviembre



Estos datos permiten comprender que, pese a la compensación existente entre los aumentos y disminuciones de operaciones por productos petroleros y no petroleros, nuestro país depende del petróleo como el principal producto de exportación. 

Ante estos resultados, convendría establecer medidas para contrarrestar los efectos del déficit de productos no petroleros tales como mantener un mayor control del gasto público, un aumento de la apertura comercial e incentivos necesarios para la inversión privada y extranjera directa, lo cual conllevaría a un crecimiento de las actividades del sector productivo y de las exportaciones y no pensar que solo restringiendo las importaciones se puede revertir la situación.

domingo, 23 de junio de 2013

Compromisos de competitividad



Cambiar la matriz productiva: Compromiso social para una mayor competitividad y desarrollo económico


Por: Gabriela Vilela Govea, MSc.
gvilela@espol.edu.ec

Un aspecto de vital importancia para la economía de un país es su matriz productiva. Ésta se determina por los sectores de la producción de bienes y servicios y se forma según el grado de importancia relativa que tienen sobre el desarrollo nacional, que permita generar innovación, inversión, empleo, producción, comercio interno y externo, entre otros.

Al leer la historia económica de nuestro país, podemos notar al menos dos matrices productivas. La primera fue agropecuaria, este estilo de desarrollo existió desde tiempos precoloniales hasta 1972 y se caracterizó por el boom en la producción del cacao y banano durante los siglos XIX y XX. Luego, la segunda  matriz fue predominantemente petrolera y un poco agropecuaria. Modelo que existe hasta hoy y que ha permitido avanzar hacia una moderada industrialización, que se ha visto limitada por su competitividad.

Aunque las tasas de crecimiento económico del país han sido, en promedio, de las mejores obtenidas durante los últimos años, el Informe Global de Competitividad 2012–2013, realizado por el Foro Económico Mundial durante el último trimestre del año anterior, ubicó a Ecuador en el puesto 86 de los 144 países evaluados respecto a variables micro y macroeconómicas categorizadas en estados de desarrollo como requerimientos básicos, eficiencia e innovación. Esto se hace realidad al comparar nuestra evolución económica respecto a nuestros vecinos regionales.

Con este antecedente cabe preguntarnos: ¿En qué estamos fallando?. Algunas razones que llevan a mantener debilitada la competitividad son, por ejemplo, intentar desarrollar innovación en base a imitación de ideas y limitada infraestructura, retrasar constantemente las negociaciones con socios comerciales vitales como la Unión Europea, Estados Unidos y Países Latinoamericanos, o, no brindar las garantías ni condiciones necesarias o adecuadas para la producción y comercialización sin distorsiones. Pero sobretodo, continuar viviendo de las mismas actividades ya conocidas sin incentivar o motivar la creación de nuevas empresas o proyectos que busquen agregar valor o disminuir nuestra dependencia de importaciones.

Ahora surge la necesidad de cambiar la matriz productiva ecuatoriana debido al aumento de la inversión pública, en comparación con la privada, llevada a cabo por los extraordinarios niveles de precio alcanzados por el petróleo en los últimos años. Pero el boom parece haberse afectado porque actualmente contamos, según el analista Walter Spurrier en su seminario sobre escenarios económicos 2013-2014, con una leve disminución en este precio, caída en la producción y perspectivas de desaceleración con un déficit esperado de alrededor de $3500 millones.

Esto explica la necesidad de cambio, sin perder de vista que los resultados se verán a mediano y largo plazo. Al inicio serán lentos porque se debe buscar mejorar la calidad de la educación y cambiar la mentalidad de la población, empresarios y burócratas, respecto a impulsar proyectos que exijan mejoras tecnológicas y comunicacionales.

Las propuestas planteadas en la nueva matriz consisten en alcanzar diversificación productiva desarrollando nuevos sectores tales como forestal,  biocombustibles y maricultura, industrias de refinería, petroquímica, astilleros, siderúrgica y metalurgia. Además, para sustituir importaciones, se considera incentivar industrias para que fabriquen productos que ahora se importan, por ejemplo: combustibles y energía, productos para la higiene. Al final se piensa producir con calidad cacao y otros productos tradicionales, desarrollar energía y turismo receptivo.

Para la inversión se busca introducir condiciones básicas de incentivo y mejora, generar una promoción adecuada y cooperación productiva con otros países. Todo esto basado en proyectos y sectores, utilizando fideicomisos, aprovechando la bolsa de valores y desarrollando franquicias.

También existe la necesidad de una red integral de transporte. Para esto, se considera construir 2.650 kilómetros de vías de calidad, construcción o modernización de 28 aeropuertos y los 4 mayores puertos nacionales en Guayaquil, Manta, Puerto Bolívar y Esmeraldas, lo cual se ha venido desarrollando desde hace algunos años y que permitirán competir con igualdad en el mercado internacional.

Con estas medidas, la meta final es desarrollar vanguardia y alcanzar la tan deseada competitividad necesaria para crecer económicamente y colocar al país como uno de los de mayor progreso de la región.


jueves, 7 de febrero de 2013

Algo sobre educación...

Doctorados y salarios en la Educación Superior: El camino a la excelencia académica


Por Gabriela Vilela Govea, MSc.
Docente ESPOL, FEN

gvilela@espol.edu.ec

Dos años atrás se publicó la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES). Su objetivo: normar todo lo relacionado con la educación superior y sus actores. Específicamente el artículo 150, literal a, establece que para ser profesor o profesora titular principal de una universidad o escuela politécnica pública o particular, será necesario tener título de postgrado correspondiente a doctorado (PhD o su equivalente) en el área afín en que se ejercerá la cátedra.

A raíz de esto he escuchado a algunos compañeros docentes comentar, y hasta rebelarse, porque estos cambios los exhortan a continuar sus estudios; es decir, a obtener una maestría y un doctorado. Que un docente crea como muy injusto seguir estudiando suena a una antítesis de sí mismo. Sin embargo, las razones particulares de cada uno son respetuosamente ciertas y valederas.

Si usted recuerda el popular programa de la infancia, el chavo del ocho, deberá tomarlo por el lado amable. Mírelo así: Una investigación doctoral es un nuevo estilo de vida profesional que enseña a manejar las herramientas de la investigación en su área del saber y contribuye a generar solución para los problemas de la sociedad. ¡Y qué mejor incentivo que una remuneración acorde a tamaña distinción!

Mientras se acerca el final del año, en nuestro país se ha dado eco por todos los medios a la aprobación del Reglamento de Carrera y Escalafón del Profesor e Investigador del Sistema de Educación Superior, en el cual también se establecen las categorías determinantes para las remuneraciones acordes con estos nuevos tipos de docentes universitarios.

La realidad en nuestro país, sin embargo, es que en algunas universidades la remuneración percibida por un docente (incluso con experiencia) es, hasta cierto punto, ofensivo y un limitante para su desarrollo personal y profesional. De igual manera, existen universidades más justas con sus docentes en este aspecto.

Pese a todo, para los que estamos involucrados en el área de la educación, coincidimos en que esto no es sólo una profesión, es una vocación de servicio a la sociedad. El diario trato con los estudiantes en las universidades nos ha demostrado que no existe algo más satisfactorio que cambiarle la vida a alguien mediante el desarrollo del saber. Esto nos recuerda que no puede haber excusa válida para que un docente ponga por encima de sus estudiantes su bolsillo, su comodidad o intereses personales.

Por esta razón, el reglamento pretende establecer remuneraciones dignas que reconozcan la labor profesional realizada por quienes forman uno de los pilares más sólidos de la sociedad pero categorizándolos de acuerdo a escalas. Escalas que ya no están determinadas sólo por la experiencia sino que el título de cuarto nivel será quien defina su ubicación y remuneración.

Las categorías de docentes establecidas en el reglamento son: Titular auxiliar, titular agregado, titular principal, titular investigador, académico invitado o académico ocasional. En todas ellas se busca que el objetivo máximo sea tener una planta docente con los mejores doctores en filosofía porque la maestría se ha convertido sólo en requisito mínimo para ingreso. Ahora bien para doctorarse se necesita ayuda seria y oportuna que permitan alcanzar esta exigencia hasta el 2017, caso contrario no hemos logrado nada.

De cualquier manera, sigo uniéndome al sueño de miles de ecuatorianos de que algún día nuestras generaciones futuras tengan acceso a una mejor educación universitaria donde los títulos otorgados sean más que un pedazo de cartón. Sobretodo, me integro al deseo de que los docentes tengan un bienestar elevado donde converjan su vocación y su salario.